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El reclutamiento de adolescentes por grupos delictivos encendió las alertas en Oaxaca: las detenciones de menores relacionadas con delitos contra la salud y narcomenudeo aumentaron 155 por ciento en el último año, de acuerdo con un diagnóstico de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO).
El fiscal Bernardo Rodríguez Alamilla advirtió que el panorama es aún más grave por el destino de quienes son captados por organizaciones criminales: su periodo de “vida productiva” dentro de la delincuencia organizada es de apenas seis a ocho años.
Según el diagnóstico presentado por la Fiscalía, siete de cada 10 jóvenes reclutados terminan muertos, en prisión o con alguna discapacidad, como consecuencia de su participación en actividades delictivas.
Las principales zonas de reclutamiento y operación identificadas se concentran en Valles Centrales, Istmo de Tehuantepec, Costa y Sierra Sur.
En Valles Centrales, la FGEO ubicó focos en Oaxaca de Juárez, Santa Cruz Xoxocotlán, Tlacolula de Matamoros, Zimatlán de Álvarez y Ejutla de Crespo; mientras que en el Istmo aparecen Juchitán de Zaragoza, Salina Cruz y Santo Domingo Tehuantepec.
En la Costa fueron identificados Santiago Pinotepa Nacional, San Pedro Mixtepec, Santa María Colotepec, San Pedro Pochutla y Santa María Huatulco; en la Sierra Sur, Miahuatlán de Porfirio Díaz.
El perfil detectado por la Fiscalía muestra que 90 por ciento de los adolescentes imputados son hombres, 97 por ciento solteros y 51 por ciento cuenta con estudios de secundaria. Además, 51 por ciento no trabaja, 13 por ciento se desempeña como mototaxista, otro 13 por ciento como empleado y apenas 11 por ciento continúa estudiando.
La captación ya no ocurre únicamente en las calles. La FGEO detectó que las organizaciones criminales utilizan TikTok, Facebook e Instagram, además de chats de videojuegos como Free Fire y Roblox, para acercarse a adolescentes y posteriormente trasladar la comunicación a Discord, WhatsApp o Telegram.
El esquema comienza con videos de estética aspiracional o bélica, continúa con la interacción de reclutadores en comentarios y posteriormente lleva a los jóvenes hacia canales privados, donde reciben instrucciones.
La Fiscalía identificó incluso el llamado “método del intruso”: reclutadores aprovechan videos virales ajenos para colocar mensajes como “ando reclutando”, “ocupo gente para jalar” o “interesados al MD”, utilizando la audiencia de otros perfiles como espacio de captación.
El fenómeno no es exclusivo de Oaxaca. Organizaciones civiles han documentado en otras entidades que los grupos criminales están buscando adolescentes cada vez más jóvenes, principalmente entre los 13 y 16 años, mediante redes sociales, engaños, falsas ofertas de trabajo e incluso contactos familiares.
Ante el crecimiento nacional del problema, en marzo pasado la Cámara de Diputados aprobó reformas para elevar hasta 18 años de prisión las penas por reclutar a menores de edad para actividades relacionadas con la delincuencia organizada.
El diagnóstico de la Fiscalía de Oaxaca coloca la prevención como uno de los principales retos frente a organizaciones que han encontrado en las redes sociales, videojuegos y entornos cercanos nuevas vías para incorporar adolescentes a estructuras criminales.





