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El asesinato del periodista oaxaqueño Alejandro Leyva Aguilar continúa generando repercusiones nacionales e internacionales.
A la condena de la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) se sumó la denuncia del corresponsal de Proceso en Oaxaca, Pedro Matías Arrazola, quien reveló haber recibido amenazas de muerte apenas dos días después del crimen, situación que encendió nuevas alertas sobre las condiciones para el ejercicio del periodismo en la entidad.
Las amenazas surgieron luego de que el periodista cuestionara públicamente quién sería el siguiente comunicador en ser atacado tras el asesinato de Alejandro Leyva.
Minutos después, una cuenta en redes sociales identificada como “COMANDO LOX.” publicó un mensaje en el que advertía: “Ahora sigue Pedro Matías”, lo que motivó la intervención inmediata de Reporteros Sin Fronteras (RSF).
Pedro Matías relató que fue la propia organización internacional la que lo alertó del riesgo.
“Me estaba alistando para venir al velorio y recibí una llamada de Reporteros Sin Fronteras donde me recomendaban no salir, que habían visto un mensaje en redes donde decía que el que seguía era yo y que buscara la forma de resguardarme, que no estuviera solo”, declaró.
Pese a la advertencia, decidió acudir al homenaje y al sepelio de Alejandro Leyva acompañado de colegas y amigos.
“Tenía que venir a despedir al amigo Alejandro… mis amigos me están acompañando para no estar solo”, expresó antes de ingresar a la misa de cuerpo presente.
El corresponsal de Proceso recordó que no es la primera agresión que enfrenta. Reveló que hace aproximadamente dos años desconocidos arrojaron una bomba molotov contra su domicilio y advirtió que la estigmatización contra periodistas críticos incrementa el riesgo de sufrir ataques.
“Hace dos años fueron a arrojar una bomba molotov a mi casa y ese tipo de comentarios de que eres ‘sicario mediático’ por ser crítico ya te coloca en un nivel del crimen organizado; entonces te genera ser blanco de algún ataque”, afirmó.
Pedro Matías informó que la Fiscalía General del Estado de Oaxaca ya le brindó medidas de protección y que también fue contactado por el Mecanismo Federal para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, además de la Oficina en México de la ONU-DH, mientras prepara la denuncia formal por las amenazas recibidas.
Aseguró que continuará ejerciendo el periodismo crítico.
“Voy a seguir en lo mismo. Me voy a ir de este plano cuando Dios crea que mi misión ya se cumplió, no cuando a cualquier pendejo se le antoje”, sostuvo, al considerar que dejar de informar sería “traicionar a Leyva”.
En paralelo, la Oficina en México del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos condenó el asesinato de Alejandro Leyva Aguilar, expresó su solidaridad con la familia del periodista y con el gremio, y urgió a las autoridades mexicanas a garantizar una investigación pronta, independiente y exhaustiva que permita identificar y sancionar tanto a los autores materiales como intelectuales del crimen.
El organismo internacional también llamó a fortalecer las medidas de protección para periodistas en situación de riesgo y recordó que Leyva era ampliamente reconocido por su cobertura política y por mantener una postura crítica frente al poder público.
Asimismo, consideró relevante que la Fiscalía General de la República haya ejercido la facultad de atracción del caso para garantizar una investigación con imparcialidad.
El homicidio de Alejandro Leyva y las amenazas contra Pedro Matías se producen en un contexto de creciente violencia contra la prensa en México.
Organizaciones como Reporteros Sin Fronteras y Artículo 19 han advertido que la persistencia de amenazas, campañas de estigmatización e impunidad mantiene en condiciones de alto riesgo a quienes ejercen el periodismo, particularmente en coberturas relacionadas con política, corrupción y seguridad pública.






