En redacción Oaxaca: Denisse Cruz

Mateo Gabayet Saldaña es uno más de aquellos jóvenes mexicanos que ha logrado trascender fuera del país; a su corta edad, este joven de raíces oaxaqueñas da muestra de su talento innato en Londres.

Hablar del arte callejero, arte urbano o street art, es hablar de un arte temporal, efímero, clandestino y casi anónimo, porque la presencia del artista suele ser por medio de seudónimos; no suele figurar en museos, más bien suele plasmarse en la calle de manera libre e incluso de manera ilegal.

En el arte urbano encontramos los stencil´s; forma de expresión artística que se crean a partir de una plantilla de plástico o papel en la cual se recorta la silueta de lo que se desea pintar y posteriormente se adhiere a la pared antes de pintarlas con aerosol.

El plus del trabajo de Mateo, recae es la réplica de la iconográfica mexicana, la cual se destaca en gran medida en los trabajos que realiza; siempre están presentes las grecas mixtecas- zapotecas, los codex y hasta la cultura de los aztecas y mayas.

A la edad de 14 años tuvo su primer acercamiento con el arte mezclando y produciendo música electrónica y,  desde entonces fue acrecentando su pasión por emplear nuevas y atractivas dinámicas que despierten en las personas el gusto por el arte.

Ha logrado proyectar ese plus en lo que realiza fusionando lo visual, con la abstracción de sonido y aunque no utiliza un medio exclusivo, le gusta mezclar entre disciplinas así como trabajar en dibujo informático, arte callejero, esténcil, escultura y hasta con vidrio soplado como lo hace su padre. Actualmente el joven de 21 años de edad, cursa pintura en la Universidad de Artes de Londres.

La inquietud por proyectar su trabajo comenzó hace un par de años, con el diseño e impresión de los stencil´s en París, en donde manera ilícita como el refiere los creaba como forma de imposición para cubrir grafitis a estéticos que solo contaminan.

Es en emblemático túnel de Banksy, en donde con orgullo se puede apreciar el arte mexicano de Mateo, lo bonito de esta recalca, es que es una obra bastante efímera y en la cual muy probablemente en cuestión de días seré sepultada por alguna otra de aquellas personas que asisten día a día a expresar sus creaciones, impulsados por el artista más reconocido del arte callejero.

Gracias a su amigo Neidthan Estazin, videógrafo encargado de replicar el trabajo del mexicano, se ha logrado difundir su talento innato que propone a través de las redes sociales.

Mateo tiene más que claro, que todas las formaciones y conocimientos que esta aprendiendo ahora los replicará de alguna forma en México, tal y como lo hacen sus padres quienes son hasta el día de hoy su mayor inspiración.

Es cierto, suele convertirse en un problema para muchos el poder apreciar y juzgar el arte de manera elocuente, a diferencia de quienes tienen un conocimiento previo y logran crear debates con argumentos y fundamentos.

Si valoramos el arte sólo por estética y no por todo lo que tiene para ofrecernos como el espacio, las formas, los colores, las texturas y hasta el sonido, tendemos a no encontrarlo visualmente atractivo.