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Como Heriberto Porras Vásquez, comisionado de Mazatlán Villa de Flores, fue identificado el hombre que aparece en la denuncia pública realizada por un creador de contenido, quien aseguró que conducía un automóvil que presuntamente debía permanecer bajo resguardo de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca debido a un supuesto reporte de robo.

La tarde de este viernes, el creador de contenido confrontó y denunció públicamente a presuntos elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), al señalar que el vehículo, previamente asegurado por un supuesto reporte de robo, era utilizado fuera de la custodia oficial.

De acuerdo con su versión, la unidad fue trasladada a un corralón particular mientras se realizaban las diligencias correspondientes; sin embargo, el sistema de geolocalización (GPS) comenzó a registrar diversos recorridos.

Según explicó, este viernes tanto el propietario del automóvil como él acudieron al sitio que marcaba el GPS y encontraron que la unidad, que originalmente estaba rotulada como taxi foráneo, había sido pintada completamente de un solo color.

Durante el recorrido, el denunciante captó imágenes del conductor y las difundió en sus redes sociales. Posteriormente, el hombre fue identificado como Heriberto Porras Vásquez, actual comisionado de Mazatlán Villa de Flores.

El creador de contenido pidió al fiscal general de Oaxaca, Bernardo Rodríguez Alamilla, investigar el caso, separar de sus funciones a los servidores públicos que pudieran estar involucrados y esclarecer una presunta red de complicidad.

Dicha red, aseguró, estaría relacionada con otros casos similares que también han sido denunciados por ciudadanos afectados en circunstancias parecidas.

La Fiscalía General del Estado de Oaxaca confirmó la apertura de una investigación interna a través de su Contraloría Interna y su Visitaduría General, registrada bajo los expedientes 83/A.I./C.I./2026 y 466/vis.gral./2026.

La indagatoria busca auditar los procesos de depositaría y esclarecer cómo unidades con reporte de robo, que debían permanecer bajo resguardo oficial, terminaron circulando nuevamente en la vía pública.

De acuerdo con la denuncia difundida, el esquema documentado con seguimiento GPS y vigilancia física describe un patrón: vehículos retenidos por elementos de la AEI bajo el argumento de un reporte de robo activo, posteriormente sustraídos de corralones no oficiales y trasladados a domicilios particulares.

Ahí son llevados a talleres de pintura y hojalatería para modificar su color y eliminar señas particulares, como rotulaciones de taxi, antes de regresar a circulación mediante documentos de depositaría presuntamente falsos o irregulares.

Cabe recordar que hace algunos meses el mismo creador de contenido denunció públicamente un presunto fraude relacionado con un vehículo adquirido por su hijo.

Tras esa publicación, varias personas afirmaron haber sido víctimas de un modus operandi similar, por lo que se organizó un grupo para documentar y denunciar este tipo de casos.

El denunciante sostiene que cuenta con pruebas sobre la presunta participación de más personas en estos hechos.