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La Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) detuvo en flagrancia el pasado 16 de abril a un hombre identificado como J.G.A.J., señalado por su presunta participación en delitos relacionados con pornografía infantil y contacto sexual con menores a través de redes sociales, en un operativo coordinado con la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI).

De acuerdo con información difundida en redes sociales, el imputado utilizaba Instagram y WhatsApp para contactar a menores de edad, a quienes presuntamente inducía a sostener conversaciones de índole sexual.

Por esa vía les solicitaba imágenes íntimas e intentaba concretar encuentros presenciales en distintos puntos de la ciudad de Oaxaca de Juárez.

Al momento de la captura, el individuo presuntamente mantenía comunicación activa con una niña de 14 años.

Entre sus pertenencias le fue asegurada un arma blanca. La menor fue localizada y resguardada sin afectaciones físicas, mientras que el detenido quedó a disposición de la Fiscalía Especializada en Justicia para Niñas, Niños y Adolescentes, instancia que determinará su situación jurídica en las próximas horas.

El activista que dio seguimiento al caso hizo un llamado a madres, padres y tutores a reforzar la vigilancia sobre el uso de dispositivos móviles y plataformas digitales por parte de menores, ante los riesgos que representa el contacto con desconocidos en redes sociales.

A lo largo de 2025, la FGEO inició 90 carpetas de investigación por pederastia y pornografía infantil: 86 correspondieron al primer delito y 4 al segundo.

En diciembre pasado, la fiscalía desarticuló una red de distribución de material sexual infantil que operaba desde la colonia Eliseo Jiménez Ruiz de la capital, tras lo cual un juez dictó auto de vinculación a proceso contra el imputado, identificado como L.A.F.V., cuya detención se realizó mediante un operativo interinstitucional que involucró a la AEI, la Unidad Policial Especializada en Combate al Secuestro, la Guardia Nacional y la Policía Estatal.

Activistas del colectivo DLR han documentado además la operación de redes de contacto de menores a través de grupos de WhatsApp y perfiles en redes sociales, identificando el uso de hoteles en zonas céntricas de la ciudad como espacios para la producción de material de abuso sexual infantil.