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La Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) partió este viernes del crucero de Brenamiel con rumbo al Zócalo de la capital oaxaqueña, en una marcha por el Día del Maestro y la Maestra que concentra al 90 por ciento de su membresía, mientras el 10 por ciento restante se moviliza en la Ciudad de México.
Antes de que arrancara la columna, la dirigencia del gremio recibió la primera respuesta del gobierno del estado a su pliego de demandas y confirmó que el paro indefinido de actividades es ya un hecho.
“No está en discusión si se va o no al paro indefinido, ya es un hecho que sí. Lo que se dará a conocer es la fecha de inicio”, declaró la dirigencia de la Sección 22 en conferencia de prensa celebrada minutos antes de la marcha.
Los resultados de la consulta realizada entre el 4 y el 12 de mayo en las regiones del estado se darán a conocer en la Asamblea Nacional Representativa de la CNTE del 16 de mayo, en la Ciudad de México, donde se fijará la fecha definitiva entre el 25 de mayo y el 1 de junio.
El gobierno estatal entregó hoy su primera respuesta al pliego de 79 demandas presentado el 1 de mayo.
La dirigencia adelantó que el contenido será público, en paralelo a la respuesta que el gobierno federal tiene previsto entregar también este día al pliego nacional. A partir de ambas respuestas, la asamblea estatal evaluará si las condiciones permiten avanzar o si se ratifica el camino al paro.
La demanda central sigue siendo la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007. El gremio exige una jubilación digna e igualdad de condiciones laborales con otros trabajadores del Estado, y sostiene que los paros son consecuencia directa de la falta de respuesta gubernamental.
“Si no hay solución, no va a rodar el balón”, advirtió la secretaria general Yenny Aracely Pérez Martínez, en referencia al Mundial de Futbol 2026 que arranca el 11 de junio con México como sede.
La dirigencia exigió también garantías de seguridad para el magisterio, los estudiantes y los padres de familia, con particular preocupación por la región del Istmo de Tehuantepec y específicamente por Juchitán, donde el clima de inseguridad ha generado alertas.
El gremio informó que está por recibir un reporte preciso sobre si hay escuelas cerradas en esa zona por la violencia, y anunció que lo hará público en cuanto cuente con la información.
Sobre la represión a docentes en otros estados, la Sección 22 reprochó las agresiones que han sufrido maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG).
La dirigencia señaló que hay “órdenes para los compañeros de Guerrero” y que parecen estar cumpliéndose, en alusión a lo que el gremio describe como una política de contención violenta de las protestas magisteriales, contraria a los compromisos asumidos en mesas de negociación.
La Sección 22 ratificó su calendario escolar alternativo, que contempla 200 días de clases y fija el 7 de julio como fecha de clausura del ciclo 2025-2026.
La dirigencia calificó de “improvisación y desconocimiento” el adelanto al 5 de junio decretado por la Secretaría de Educación Pública (SEP) por el Mundial —que finalmente tuvo que retractarse— y reiteró que el magisterio oaxaqueño lleva más de una década impulsando el Plan para la Transformación de la Educación en Oaxaca (PTEO), un modelo construido desde las necesidades pedagógicas y sociales de las comunidades.
“Las decisiones en materia educativa se toman sin consultar al magisterio nacional”, advirtió la dirigencia, y reclamó que si las autoridades convocan a gobernadores y secretarios para definir situaciones del sistema educativo, deberían hacer lo mismo para resolver las demandas del gremio.
De no obtenerse respuestas satisfactorias, el paro indefinido podría paralizar más de 10 mil escuelas públicas en Oaxaca y afectar a más de 800 mil estudiantes de educación básica, con acciones adicionales como bloqueos carreteros, toma de oficinas de gobierno y casetas de peaje.






