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El pleno del Congreso del Estado de Oaxaca se convirtió este martes en escenario de un encendido debate sobre la autonomía de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) y la presunta intervención del gobernador Salomón Jara Cruz en el proceso de elección de su rectoría.

Cuatro legisladores tomaron la tribuna en un intercambio que combinó denuncia política, revisión histórica y réplicas cruzadas entre bancadas.

La sesión ordinaria del pleno fue virtual: algunos diputados participaron desde sus casas, otros desde sus oficinas, y otros apagaban intermitentemente sus cámaras.

La primera en fijar postura fue la diputada de Movimiento Ciudadano Alejandra García Morlan, quien lanzó la acusación más directa de la jornada contra el titular del Ejecutivo estatal.

“El gobernador secuestró el proceso de revocación de mandato y hoy quiere hacerlo de nuevo. Si esto no es autoritarismo, ¿entonces qué es?”, cuestionó desde la tribuna.

García Morlan fue categórica al establecer los límites que, a su juicio, el gobierno no debe cruzar: “La autonomía universitaria no se toca, no se negocia y no se somete al poder político. La universidad pública en Oaxaca pertenece a su comunidad, no al gobierno”.

La legisladora de MC encuadró su denuncia en un patrón más amplio de presunta injerencia del Ejecutivo en procesos democráticos, y cerró con un mensaje directo al gobernador:

“Ya se le está haciendo costumbre secuestrar procesos democráticos, saque las manos de la UABJO y permita que las y los universitarios decidan su futuro”.

A los aspirantes a la rectoría les pidió que “construyan puentes con el gobierno pero guarden sana distancia, que las mieles del poder no nublen la claridad de su encomienda”.

El turno petista y la historia invocada

El diputado del Partido del Trabajo Dante Montaño Montero, quien se presentó no solo como legislador sino como egresado de la UABJO.

Su discurso adoptó un tono más ideológico: invocó a Salvador Allende —“ser universitario y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica”—, a Javier Barros Sierra, quien reprobó la ocupación militar del campus de la UNAM en 1968, y al oaxaqueño Felipe Martínez Soriano, figura histórica de la resistencia universitaria en el estado.

“La autonomía universitaria en México no nació de la comodidad. Nació de la lucha. Nació cuando estudiantes y docentes alzaron la voz para exigir libertad frente al poder”, afirmó Montaño Montero, quien coincidió con MC en exigir al gobernador retirarse del proceso.

“Gobernador, saque las manos de la UABJO”. Cerró con una consigna: “¡La universidad es autónoma, y autónoma se va a quedar!”.

Sin embargo, el posicionamiento del PT cargó con una contradicción de fondo: el partido ha utilizado las instalaciones de la UABJO para realizar actividades de campaña en favor de Enrique Martínez, aspirante a la rectoría con respaldo del instituto político, lo que representa la misma clase de injerencia que Montaño Montero denunció desde la tribuna.

Morena replica al PT: “Pasó la universidad de noche”

La respuesta más áspera de la tarde llegó desde Morena. El diputado César Mateos Benítez tomó la palabra para desmontar, punto por punto, el discurso de su homólogo del PT.

“Primero decirle al compañero Dante que parece que la universidad la pasó de noche”, abrió, antes de trazar una cronología de las luchas por la democratización de la UABJO que, a su juicio, Montaño Montero ignoró o distorsionó.

Mateos Benítez recordó que en los años setenta los intentos de democratización derivaron en represión y en el encarcelamiento del propio Felipe Martínez Soriano —figura que el diputado petista había invocado como símbolo de resistencia—, y que durante décadas el gobierno del estado colocó directamente a funcionarios afines al frente de preparatorias universitarias.

“Los auditorios no eran más que la caja de resonancia del PRI”, señaló, antes de interpelar a Montaño Montero sobre su propia trayectoria.

“Cuando usted pertenecía a las filas de las juventudes priistas, que debe ser con mucho orgullo”.

El punto de inflexión en la historia universitaria, precisó Mateos Benítez, llegó en 1998 tras el asesinato de Nahún Carreño:

“Fue que se logró que las votaciones fueran libres y en urnas en cada facultad y escuela”.

Recordó también una segunda embestida gubernamental, cuando se permitió el ingreso de la Policía Auxiliar Bancaria al campus con el pretexto de combatir la violencia, “pero era porque eran reprimidos los movimientos sociales de izquierda”.

Y retó directamente a su interlocutor: “¿En qué año fue la primera vez que un partido diferente al PRI participó en un evento en rectoría? No lo recuerda porque pasó de noche. Fue con el PRD”.

Mateos Benítez también corrigió la cita que Montaño Montero atribuyó a Allende.

“La cita no dice ‘universitarios’: dice ‘el ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica’. No ponga palabras que no son en la historia”, le reclamó, antes de cerrar con una exigencia de congruencia: “Le pido respeto: así como pide respeto a la autonomía, respete a las autoridades, respete a los universitarios y dejemos que ellos se pongan de acuerdo”.

La última intervención del debate correspondió a la diputada de Morena Mónica Belén López Javier, cuyo posicionamiento estuvo dirigido a contrastar con el de García Morlan.

López Javier reconoció coincidir en que la autonomía de la UABJO debe respetarse plenamente, pero cuestionó de inmediato el fundamento del señalamiento de MC.

“El propio gobernador del estado ya manifestó públicamente que no intervendrá en este proceso. Ese es precisamente el comportamiento que la autonomía universitaria exige: respeto institucional desde el Ejecutivo”, sostuvo.

Desde esa premisa, la legisladora morenista planteó una pregunta que resumió su réplica: “Si ya existe ese compromiso público, hacer un llamado en sentido contrario no fortalece la autonomía, sino que genera una controversia donde no la hay”.

López Javier fue más lejos al confrontar a García Morlan en el terreno de la legitimidad para hablar de vida universitaria.

Con respeto hacia su contraparte, señaló que quienes han formado parte de la universidad pública desde dentro conocen de primera mano cómo se organizan, se participan y se defienden sus procesos de elección.

“Es importante reconocer que quien no ha vivido estos procesos desde dentro, probablemente no tenga la misma referencia”, expresó.

Extendió el principio de no intervención a todos los poderes, incluido el Legislativo. “La congruencia nos obliga a todas y todos por igual: ni el Ejecutivo, ni el Legislativo, ni ninguna figura externa debe intervenir. Y eso incluye hacer pronunciamientos que, sin sustento, pongan en duda procesos que la propia comunidad universitaria está conduciendo con libertad”.

Cerró con una definición propia: “La autonomía no se defiende con alarmas sin fundamento, ni desde fuera. Se defiende respetándola, garantizándola y acompañando a la comunidad universitaria cuando ella misma lo solicite”.

La elección de la rectoría de la UABJO, aún sin fecha definitiva, se perfila como uno de los procesos institucionales de mayor tensión política en Oaxaca en los próximos meses.